VIDA Y FAMILIA

EL FALSO PLANTEO HOMOSEXUAL PARA QUEDARSE CON NIÑOS AJENOS

Por su interés, publico este artículo, cuya autoría es del abogado y escritor argentino Tomás González Pondal, y que trata sobre la polémica de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.

Todo lo que diré a continuación se cifra básicamente en lo siguiente:

“No está bien dar lo malo, por la razón de que no se tenga lo bueno a mano”.

Si tengo ganas de montar, mal haría en hacerlo sobre una tabla en cuya superficie sobresalen cientos de filosos clavos oxidados, y todo porque no tengo un caballo. Nadie con dos dedos de frente ejecutará un salto en las alturas, pretendiendo que, como no hay un puente, logrará cubrir una distancia de quince metros. Y nos daríamos cuenta con mucha rapidez de que no estamos frente a una persona normal sino frente a un suicida, quien por querer saciar -sea como sea- su deseo de beber, dijera: “¿Es malo tomar una cantidad de cicuta para aplacar la sed? ¿O es peor el hecho de que el agua me haya sido quitada?”. La solución a todo lo anterior es bastante sencilla: Si quiere montar, o cruzar, o beber, espere a hacerlo con lo que no le hará daño.

Ha aparecido un gráfico hecho por los ideólogos de género, en donde se le hace expresar a un niño dos preguntas, desde luego, tendenciosas -no podía ser de otra manera-. El chico en una pregunta plantea: “¿Es mala una pareja homosexual que quiere adoptar?”; y en la otra expresa: “¿O es peor la pareja heterosexual que me abandonó?” En resumidas, está planteando que es muy bueno que haya adopciones por parejas de un mismo sexo, y todo fundado en un engaño. Lo he dicho en un artículo que me fuera eliminado por Facebook: Jamás un niño con padre y madre dirá “¿por qué no tengo dos mamás?”, o, “¿por qué no tengo dos papás”, y eso por la sencilla razón de que, el hecho de tener un padre y una madre es algo natural. Pero sí, tristemente y desde que aparecieron los movimientos contranaturales con sus perversas ideas, hemos visto a niños preguntar: “¿Por qué tengo dos papás?” No es conforme a la naturaleza de las cosas que un niño pregunte: “Mamá, ¿por qué papá hoy no mató a nadie?”; pero si es natural que pregunte “por qué papá mató”, en caso de que papá haya matado. De modo que la disyunción planteada por la ideología es pésima y corruptora, y el bien estriba en esto: en caso de que un niño haya sido abandonado, la justicia se lo puede dar en adopción a un hombre y a una mujer, o a una persona que no subvierta el orden de las cosas, porque no hay derecho alguno para deformarle la mente a un menor haciéndole aceptar inventos pervertidos. El planteo ideológico es un engaño bajísimo. Lamentablemente muchos apelan al hecho de que, como hay malos padres, no está mal que los hijos maltratados sean adoptados por parejas del mismo sexo, mostrando, al parecer, que se desconoce que las tergiversaciones mentales son también una forma de maltrato.

Hace tiempo hice un comentario que tocó puntos como los aquí abordados, solo que en ese entonces hice alusión a un caso concreto, el caso de unos pequeños que viven junto al cantante Ricky Martin. Mi nota terminó en censura y se la hizo desaparecer. Transcribo nuevamente lo que el famoso artista contó sobre el interrogante de los menores:

“Mis hijos me preguntaron acerca de tener dos papás y les dije que somos parte de una familia moderna. Es un hermoso sentido de libertad. Mucha gente me dice: ‘Tus hijos salen en la portada de las revistas’, y yo sólo les digo: ‘Sí’, porque quiero normalizar esto. Quiero que la gente me mire, mire a mi familia y diga ‘no hay nada malo al respecto’. Es parte de mi misión y es parte de la misión de mis hijos.” Como no se trata propiamente de una familia; como no se trata realmente de libertad sino de darle carta de ciudadanía al libertinaje; como lo que está en juego es el desquicie legalizado, vemos que hasta el mismo cantante dice con total claridad que quiere “normalizar esto”, o sea, hacer de lo que siempre fue algo anormal algo normal. El mismo Martin confiesa su anhelo de transformar, y deja bien en claro que tiene una misión y, lo que es aún peor, que los niños bajo su cargo, son también usados para esa misión de alteración.

Aunque es un tanto extenso, pienso que es de mucha utilidad citar un párrafo emanado de un tribunal de justicia (¿?), no sólo para que se vean los planteos dañinos que conlleva, sino porque de alguna manera son las mismas argucias con las cuales otros tribunales intentan justificar lo abominable: “El punto fundamental a considerar en una adopción es el interés superior del niño, niña o adolescente, con la intención de que éste forme o se integre en una familia en la cual reciba afecto, cuidados, educación y condiciones adecuadas para su desarrollo, derechos todos inherentes a su persona. La idoneidad de las personas para ser consideradas para adoptar debe atender únicamente a la posibilidad de brindar cuidado y protección al menor de edad para incluirlo en una familia, y no puede atender, de manera alguna, a la pertenencia a un tipo de familia por un tipo de estado civil (soltero, casado, en concubinato, en sociedad de convivencia), ni por cierta orientación sexual. Pertenecer a un estado civil en particular en modo alguno pone en riesgo, por sí mismo, el interés superior del niño, niña y adolescente, puesto que cualquier persona en lo individual y cualquier pareja del mismo o distinto sexo deben ser consideradas en igualdad de condiciones como posibles adoptantes y lo que debe ser tomado en cuenta en dicho proceso es si la persona o personas cumplen con una serie de requisitos esenciales para ser considerados como adoptantes, es decir, si cuentan con las características, virtudes, y cualidades para brindarle una familia a los menores de edad. Dentro de dichos requisitos esenciales no puede figurar el tipo de unión civil al que pertenezcan los posibles adoptantes, ni la orientación sexual de estos, pues estas circunstancias no inciden en su idoneidad para brindar a los niños, niñas y adolescentes, una familia en donde estos se desarrollen integralmente. En este sentido es insostenible la interpretación –implícita o explicita- en el sentido de que la homosexualidad de los adoptantes implica una afectación al interés superior de los menores adoptados”. Lo insostenible son las ideas expuestas por el tribunal. Hay muchas falacias en el extenso texto, intentaremos descubrir algunas.

Me causa mucha gracia cuando veo a los obsecuentes de la Ideología de Género (caso de los jueces que emitieron el párrafo bajo análisis) hablar de “requisitos esenciales”, cuando son los primeros que se burlan de las esencias de las cosas, de lo dado por naturaleza, pues, como bien se sabe, esencial se dice de lo que hace que una cosa sea lo que es, y no otra cosa.

Si el punto fundamental en una adopción es el interés superior del niño, y esto debe tener presente una integridad afectiva, cuidado, educación, y adecuadas condiciones para su desarrollo, nada de eso se encuentra en una pareja de personas de igual sexo y que desean adoptar: No es amor el presentar a lo contranatural como bueno; no es eso cuidar su espíritu; no es eso educar sino mal educar, todo lo cual lleva a condiciones inadecuadas para un desarrollo integral.

Fíjense que a determinados magistrados no les importa la orientación sexual siempre que el niño sea “cuidado y protegido”. De modo que alguien puede tener una orientación hacia la zoofilia, puede practicar sexo con una finísima vaca hereford, y puede adoptar tranquilamente, pues, al parecer, ahora para ciertos personajes del mundo del “derecho”, en el cuidado no entra el tema de las prácticas sexuales de los adoptantes. Linda manera de cuidar de alguien.

El texto atropella el sentido común al suponer igualdad de condiciones en relaciones que son imposibles de igualar, y cae en círculos viciosos pues por un lado dice que no importa el antojo sexual de cada uno, pero por otro lado expresa que para que un niño sea dado en adopción debe cumplirse con los requisitos esenciales, es decir contar con “las características, virtudes, y cualidades para brindar una familia al menor.” Desde el llano las relaciones contranaturales no tienen ni las características ni las virtudes de una familia natural (con todas sus implicancias), de modo que jamás podrán asegurar al adoptado una crianza en el bien y la verdad. Lo digo una vez más: el tribunal arranca algo esencial, y lo hace pasar, sin prueba alguna, como algo no esencial: “Dentro de dichos requisitos esenciales no puede figurar (…) la orientación sexual.”

Por haber dicho que las relaciones contranaturales son una aberración y por sostener que no está bien dar niños en adopción a tales relaciones, no sólo se me censuro un artículo en Facebook, sino que tuve un par de “lecciones” venidas de alguien que me imputó pecar contra el “amor al prójimo”, diciendo que el término “aberrante” utilizado por mí era ofensivo; a tales fines me mandó a leer un libro del Antiguo Testamento llamado el Levítico. Como hay torpezas demasiado grandes y que no pueden dar un solo paso sin destruirse a sí mismas, le hice saber al visitante virtual qué dice el Levítico sobre las relaciones contranaturales: “No te acostarás con varón como con mujer; es abominación” (18, 22). En lo que va del versículo 22 al 30, no una sino cinco veces usa el texto bíblico el término “abominación”, lo que equivale a “aberración” (otro tanto puede leerse en el Nuevo Testamento, en la Carta a los Romanos, capítulo 1, 26). ¿Alguien desea sostener que las Escrituras pecan contra el amor al prójimo al usar términos que chocan contra sus visiones de las cosas?

La Ideología de Género no busca para nada el interés superior del niño. Ella sólo busca la satisfacción de una perversión, identificable fácilmente con un interés inferior, tan inferior que baja hasta lo infernal.

Tagged , , ,

About Karolita

Comunicadora social. Dedicada al periodismo independiente. Mi compromiso es guiar a la gente a Ver la Vida de Otra Manera porque no siempre lo que el mundo presenta como “verdad”, realmente lo es. Quiero dejar un legado a las futuras generaciones que sea diferente a lo que los medios masivos nos muestran. Pensar diferente, nutrir el alma, conectar el espíritu es posible al leer mi blog: www.karolita.net
View all posts by Karolita →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *