En este inicio del año cuando muchos países de Latinoamérica se encuentran prontos a elegir nuevo gobierno les traigo una reflexión sobre cómo cambian las cosas cuando un cristiano alcanza un lugar de influencia en la política.

Fijo mi mirada en la nación más poderosa del mundo, Estados Unidos de América, y lo tomo como ejemplo de esperanza. Primero observemos a grandes rasgos cómo estaba el panorama de los principios y valores durante el mandato del ex presidente Obama:

  • Miles de dólares sacados del bolsillo de los contribuyentes para financiar el aborto.  Les gustara o no a los americanos, el dinero que se ganaron con su trabajo honesto fue simbólicamente manchado con la sangre de vidas inocentes. Y hablo de VIDA porque, sin entrar en discusiones, eso es lo que hay en el vientre de una mujer embarazada y esa es la palabra marcada en la declaración universal de los derechos humanos. No estoy exponiendo un argumento “religioso”, la ciencia lo comprueba a través de una simple ecografía. Lo repito: VIDA
  • Cristianos en bancarrota, multados o encarcelados por ejercer su DERECHO de objeción de conciencia y su libertad religiosa por encima de arbitrarias leyes LGBT. Nunca estuvieron tan desamparados los cristianos como durante el gobierno de Obama, quien hizo más por la comunidad gay que por sus hermanos afroamericanos, que tanta esperanza habían puesto en el primer presidente de raza negra.
  • Médicos y demás personal de salud fueron presionados para participar en abortos pese a expresar su objeción de conciencia, así como también se obligó a monjas y religiosos a pagar costos de los abortos de sus empleadas.
  • Obama dio su entero apoyo a la ONU para presionar a los países en donde el aborto es ilegal. Amenazaron a los gobernantes con suspender fondos y ayudas monetarias si no creaban nuevas legislaciones para promover y legalizar el aborto en sus naciones.

Este panorama anti valores dio un vuelco total en 2017 con la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump y este 2018 estamos viendo, como nunca, una total voluntad del gobierno para ejercer la protección de la VIDA del no nacido. 

Mike PencePero el crédito yo no se lo daría directamente a Trump, aunque ha manifestado su clara posición pro vida. El hombre detrás de este brusco y benéfico cambio se llama Mike Pence, el vicepresidente. Pence es Cristiano, pero no de titulo, es un hombre que realmente vive los principios bíblicos. Al día de hoy, estos han sido los efectos más notables de la presencia de Mike Pence en la Casa Blanca:

  • Traer de vuelta la oración a la Casa Blanca, pues todas las reuniones del equipo vicepresidencial comienzan con una lectura bíblica.
  • Acusar directamente a Planned Parenthood como el mayor proveedor de abortos en EEUU. Influir en la disminución de fondos a favor del aborto que se ha ejercido al interior del país y el recorte total de ayudas a ONG’s abortistas en el extranjero. Durante el 2017 muchas clínicas que practicaban abortos cerraron sus puertas.
  • Compromiso para establecer una CULTURA DE LA VIDA a través de la participación del vicepresidente en la Marcha Por la Vida en 2017. Desde mi punto de vista pienso que ha sido Mike Pence,  quien influyó para que el propio presidente Trump se pronunciara a nivel nacional en la pasada Marcha Por La Vida del 19 de enero de este año con un mensaje impactante que vuelve a realzar el VALOR SAGRADO DE LA VIDA. El mensaje de Donald Trump en la reciente Marcha le devolvió la importancia y atención a un evento, que durante años, había sido desatendido e ignorado por los medios masivos y eclipsado por la Marcha de Mujeres, la que al fin de cuentas se resume en una marcha pro aborto.
  • Trump sorprendió a los cristianos con decretos como el de la defensa a la libertad religiosa firmado en el 2017 y este año se considera fuertemente volver a activar las leyes que protegen la objeción de conciencia en caso de aborto. Esta legislación se hizo efectiva durante el gobierno de Bush pero fue echada a tierra por Obama. El personal de salud, empleados y empleadores pro vida podrían quedar nuevamente protegidos frente a cualquier presión concerniente al aborto y tampoco podrían ser sancionados por las empresas en caso de expresar sus objeciones morales.
  • El día 3 de septiembre fue declarado como Día Nacional de Oración y el 22 de enero de este año ha sido nombrado como Día Nacional de la Santidad de la Vida Humana.

El vicepresidente cristiano ha sido, sin duda, la pieza clave de un gobierno que, sin violar las libertades de los no creyentes, se ha preocupado por defender los derechos religiosos que estaban a punto de ser exterminados bajo el pretexto de un estado laico. 

Mike Pence también ha sacudido al mundo liberal y progresista, ha hecho rabiar a feministas y a Hollywood al manifestar sin temor que es un hombre que prefiere evitar el alcohol y que bajo ningún motivo acudiría a una cena de trabajo a solas con una mujer y por eso siempre va acompañado de su esposa. Pero este gesto que es BUENO ha sido llamado MALO por la progresía laica, que jura tener una moral superior y se cree con derecho a hacerle bullying en redes sociales a un hombre que simplemente ejerce su rol de esposo y sabe respetar a su mujer.

El vicepresidente cristiano ha sido, sin duda, la pieza clave de un gobierno que, sin violar las libertades de los no creyentes, se ha preocupado por defender los derechos religiosos que estaban a punto de ser exterminados bajo el pretexto de un estado laico.

Un cristiano en el poder no llega a gobernar con el evangelio llega a evangelizar el gobierno y eso se nota. Y evangelizar el gobierno no se trata de forzar a nadie a creer en Dios, simplemente se trata de traer los principios judeo -cristianos de vuelta a la arena política, los mismos principios que han hecho grande a la nación estadounidense y que son base de nuestra cultura occidental.

Cuando de elegir gobernantes se trata, los cristianos debemos votar ante todo por nuestros principios, por gente que represente nuestros valores,  porque si nosotros que somos cristianos no colaboramos para que en la tierra avance el Reino de los Cielos, entonces es el reino de las tinieblas el que tomará el poder.

Estamos llamados a ser luz y sal del mundo, no lo olvidemos.